martes, 22 de enero de 2013


MALESTAR DOCENTE
Nunca como ahora  los docentes de educación básica habían estado  sometidos a demandas tan intensas, complejas y veces contradictorias por parte de las autoridades educativas, sociedad, directivos, padres de familia y alumnos. Aunado a ello, las condiciones de trabajo como excesivo número de alumnos, inadecuadas instalaciones, alumnos problemáticos, ambientes adversos entre compañeros, numerosos cambios políticos y sociales... Las consecuencias afectan  su  bienestar físico y psíquico  causando malestar docente. Básicamente, cuando se habla de malestar docente se hace referencia a un fenómeno que afecta  a buena parte de los docentes y que se origina en respuesta a una serie de factores o acontecimientos negativos que aquejan a dichos docentes en el marco educativo.
Según Martínez (2001) hay consenso  entre los investigadores de la salud en el trabajo docente (en publicaciones conocidas desde los años 60’s  en Europa y desde los 80’s en Amé-rica del Sur, Ecuador, Chile y Argentina) para afirmar que el deterioro registrado  es producto de  las malas condiciones de trabajo. Así; los docentes sometidos a intensas presiones y complejas demandas pueden quedar literalmente “quemados” padeciendo el conocido  síndrome “burnout”; es una patología de desgaste profesional y se considera como una fase avanzada del estrés laboral considerado este como un factor importante que interacciona con otras variables biológicas y sociales, dando lugar a numerosas enfermedades físicas y mentales. 
El término “burnout” o agotamiento profesional, ha pasado una época de ferviente interés a partir de los trabajos de C. Maslach desde 1976, quien dio conocer esta palabra de forma pública  dentro del congreso anual de la Asociación de  psicología APA,  refiriéndose a una situación  cada vez más  frecuente entre los trabajadores de servicios humanos, y era el hecho de que después de meses o años de dedicación, estos trabajadores terminaban “quemándose”.
Según de la Torre (2003), en algunos países europeos el malestar docente presenta una amplia repercusión en la calidad del servicio educativo ofertado, desde los años setenta vienen proliferando estudios; en el  Reino Unido el costo anual que el estrés docente supone para el ministerio de educación es de  360  millones de dólares, en España el  13% de docentes  presenta trastornos psicosomáticos y  el 50% alcanza la depresión leve, en Francia el 35% del profesorado sufre depresiones reactivas y neurosis de ansiedad. Las sociedades orientales no constituyen la excepción: en China, el 15.38% manifiesta depresión y un 5.19% ansiedad. En EE.UU entre el 27% y el 45% presentan fuerte tensión emocional. En Nueva Zelanda se han realizado estudios con docentes universitarios y el 27% está insatisfecho con las condiciones de trabajo.
En México se sitúan cifras de afectados  por el malestar docente en un 25% del  profesorado. Es factible  hacerse una idea de la magnitud del problema al multiplicar el número de profesores afectados por la cifra de alumnos que  integra un grupo de 50 alumnos.
De acuerdo con Cunningham (2004), algunos de los factores que inducen a la aparición de los síntomas del malestar docente son: 
•Años de servicio: los docentes con una experiencia comprendida entre cero y diez  años sufrían niveles de “burnout” más elevados que el resto del profesorado.
•Sector de trabajo: los profesores del sector público en comparación  con los privados presentan puntuaciones más elevadas en depresión así como en estrés.
•Personalidad: Los profesores con gran carisma, idealismo, perfeccionismo y búsqueda de metas son más susceptibles de sufrir “burnout”.
•Interacciones sociales: relaciones del profesor con los alumnos, compañeros de profesión, padres y resto de la comunidad educativa.
Centrando el tema  en investigaciones concretas a nivel internacional, los profesores rurales de Washington  consideran la premura de tiempo como el agente más estresante, seguido por otros como la falta de apoyo por parte de la administración, escasa motivación de los alumnos, indisciplina. De  un extenso análisis realizado por Marlow y colaboradores (1996)  en 18 estado  del noreste, sur, sureste y centro-oeste de los EE.UU se desprende que los aspectos que conducen a los profesores  de primaria y secundaria  a pensar en la posibilidad  de abandonar las  profesión son:
a) Falta de disciplina
b) Escasa motivación de los alumnos
c) Pobres actitudes en los alumnos
d) Pérdida de respeto de la comunidad hacia el docente
e) Inadecuadas condiciones de trabajo
f) Exiguas retribuciones
g) Escasa efectividad en el trabajo
h) Aburrimiento debido a la rutina
i) Estrés y frustración
j) Incompetencia y falta de cooperación  de la administración
En opinión de Young (2004), le seguirían otros aspectos como:
a) Agravamiento de las condiciones sociales
b) Inadecuadas retribuciones
c) Amenazas de despido
d) Comportamiento de los estudiantes y relaciones con ellos
e) Mal ambiente de trabajo
f) Pobre participación en la toma de decisiones
g) Escaso apoyo de los padres
h) El factor tiempo
i) Insuficiente preparación
j) Exceso de trabajo
k) Escasas retribuciones
En una investigación llevada cabo en el noroeste de Inglaterra  se puso de manifiesto  que los mayores agentes estresantes eran los derivados de las interacciones sociales (relaciones del profesor con los alumnos, compañeros de profesión, padres y  resto de la comunidad educativa), la administración y  el factor tiempo, continúas innovaciones en la enseñanza. En Australia respaldan la idea de que  un pobre apoyo social incide directamente en el desarrollo del “burnout” del profesor.
En la isla de Malta se observó que los profesores más insatisfechos presentaban un mayor índice de ausentismo, siendo más probable el abandono del grupo. En Israel, existen claras relaciones entre el  “burnout y  las percepciones que manejan los profesores sobre sí mismos, así como entre el “burnout” y la visión que tienen dichos docentes sobre la forma en que son percibidos por los demás. Para los profesores de Hong Kong los seis factores que más estrés producen son:
a)El mal comportamiento y desinterés de los alumnos
b)La función inspectora
c)Demandas del currículo
d) Los requerimientos al margen del enseñanza
e)El excesivo trabajo
f) Falta de reconocimiento social de la profesión
En el contexto  pedagógico, Polaino (1982), diferencia cinco grupos de variables:
a) Dificultades propias de enseñanza-aprendizaje: dificultades en la práctica
de la enseñanza individualizada, programaciones, temporalizaciòn de las actividades, evaluación de los alumnos, despertar y mantener el interés de los alumnos, conocimiento de la materia  a enseñar y metodología correspondiente.
b) Problemas derivados de la interacción profesor-alumno: incumplimiento de las normas por parte de los alumnos, actitudes negativas hacia el aprendizaje, adaptación a las características individuales de los alumnos y la rutina de clase.
c) Efectos que dimanan de la egoimplicación  del profesor en su actividad docente: las evaluaciones que sufre el profesor por los restantes miembros de la comunidad educativa, la escasa consideración social de la profesión, el engaño de los alumnos, la autoevaluación  del docente y la aceptación de las ideas del otro.
d) Consecuencias de la percepción de inadecuación del profesor para lograr sus objetivos: dudas sobre la autoidoneidad del docente, conservar el equilibrio personal y con aquella que los alumnos esperan del profesor.
e) Las que emanan debido a la ansiedad de la expectación: la falta de tiempo para preparar las clases, para aplicar los conocimientos de forma satisfactoria, mantener una comunicación fluida con los alumnos y descansar del trabajo diario.

http://www.colposgrado.edu.mx/memorias/guzman.pdf

Oscar Alfonso Moreno Loera

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