MALESTAR
DOCENTE
Nunca como ahora los
docentes de educación básica habían estado
sometidos a demandas tan intensas, complejas y veces contradictorias por
parte de las autoridades educativas, sociedad, directivos, padres de familia y
alumnos. Aunado a ello, las condiciones de trabajo como excesivo número de
alumnos, inadecuadas instalaciones, alumnos problemáticos, ambientes adversos
entre compañeros, numerosos cambios políticos y sociales... Las consecuencias
afectan su bienestar físico y psíquico causando malestar docente. Básicamente,
cuando se habla de malestar docente se hace referencia a un fenómeno que
afecta a buena parte de los docentes y
que se origina en respuesta a una serie de factores o acontecimientos negativos
que aquejan a dichos docentes en el marco educativo.
Según Martínez (2001) hay consenso entre los investigadores de la salud en el
trabajo docente (en publicaciones conocidas desde los años 60’s en Europa y desde los 80’s en Amé-rica del
Sur, Ecuador, Chile y Argentina) para afirmar que el deterioro registrado es producto de las malas condiciones de trabajo. Así; los
docentes sometidos a intensas presiones y complejas demandas pueden quedar
literalmente “quemados” padeciendo el conocido
síndrome “burnout”; es una patología de desgaste profesional y se
considera como una fase avanzada del estrés laboral considerado este como un
factor importante que interacciona con otras variables biológicas y sociales,
dando lugar a numerosas enfermedades físicas y mentales.
El término “burnout” o agotamiento profesional, ha pasado una
época de ferviente interés a partir de los trabajos de C. Maslach desde 1976,
quien dio conocer esta palabra de forma pública
dentro del congreso anual de la Asociación de psicología APA, refiriéndose a una situación cada vez más
frecuente entre los trabajadores de servicios humanos, y era el hecho de
que después de meses o años de dedicación, estos trabajadores terminaban
“quemándose”.
Según de la Torre (2003), en algunos países europeos el
malestar docente presenta una amplia repercusión en la calidad del servicio
educativo ofertado, desde los años setenta vienen proliferando estudios; en
el Reino Unido el costo anual que el
estrés docente supone para el ministerio de educación es de 360
millones de dólares, en España el
13% de docentes presenta
trastornos psicosomáticos y el 50%
alcanza la depresión leve, en Francia el 35% del profesorado sufre depresiones reactivas
y neurosis de ansiedad. Las sociedades orientales no constituyen la excepción:
en China, el 15.38% manifiesta depresión y un 5.19% ansiedad. En EE.UU entre el
27% y el 45% presentan fuerte tensión emocional. En Nueva Zelanda se han
realizado estudios con docentes universitarios y el 27% está insatisfecho con las
condiciones de trabajo.
En México se sitúan cifras de afectados por el malestar docente en un 25% del profesorado. Es factible hacerse una idea de la magnitud del problema
al multiplicar el número de profesores afectados por la cifra de alumnos
que integra un grupo de 50 alumnos.
De acuerdo con Cunningham (2004), algunos de los factores que
inducen a la aparición de los síntomas del malestar docente son:
•Años de servicio: los docentes con una experiencia
comprendida entre cero y diez años
sufrían niveles de “burnout” más elevados que el resto del profesorado.
•Sector de trabajo: los profesores del sector público en
comparación con los privados presentan
puntuaciones más elevadas en depresión así como en estrés.
•Personalidad: Los profesores con gran carisma, idealismo,
perfeccionismo y búsqueda de metas son más susceptibles de sufrir “burnout”.
•Interacciones sociales: relaciones del profesor con los
alumnos, compañeros de profesión, padres y resto de la comunidad educativa.
Centrando el tema en
investigaciones concretas a nivel internacional, los profesores rurales de
Washington consideran la premura de
tiempo como el agente más estresante, seguido por otros como la falta de apoyo
por parte de la administración, escasa motivación de los alumnos, indisciplina.
De un extenso análisis realizado por
Marlow y colaboradores (1996) en 18
estado del noreste, sur, sureste y
centro-oeste de los EE.UU se desprende que los aspectos que conducen a los profesores de primaria y secundaria a pensar en la posibilidad de abandonar las profesión son:
a) Falta de disciplina
b) Escasa motivación de los alumnos
c) Pobres actitudes en los alumnos
d) Pérdida de respeto de la comunidad hacia el docente
e) Inadecuadas condiciones de trabajo
f) Exiguas retribuciones
g) Escasa efectividad en el trabajo
h) Aburrimiento debido a la rutina
i) Estrés y frustración
j) Incompetencia y falta de cooperación de la administración
En opinión de Young (2004), le seguirían otros aspectos como:
a) Agravamiento de las condiciones sociales
b) Inadecuadas retribuciones
c) Amenazas de despido
d) Comportamiento de los estudiantes y relaciones con ellos
e) Mal ambiente de trabajo
f) Pobre participación en la toma de decisiones
g) Escaso apoyo de los padres
h) El factor tiempo
i) Insuficiente preparación
j) Exceso de trabajo
k) Escasas retribuciones
En una investigación llevada cabo en el noroeste de
Inglaterra se puso de manifiesto que los mayores agentes estresantes eran los
derivados de las interacciones sociales (relaciones del profesor con los
alumnos, compañeros de profesión, padres y
resto de la comunidad educativa), la administración y el factor tiempo, continúas innovaciones en
la enseñanza. En Australia respaldan la idea de que un pobre apoyo social incide directamente en
el desarrollo del “burnout” del profesor.
En la isla de Malta se observó que los profesores más
insatisfechos presentaban un mayor índice de ausentismo, siendo más probable el
abandono del grupo. En Israel, existen claras relaciones entre el “burnout y
las percepciones que manejan los profesores sobre sí mismos, así como
entre el “burnout” y la visión que tienen dichos docentes sobre la forma en que
son percibidos por los demás. Para los profesores de Hong Kong los seis
factores que más estrés producen son:
a)El mal comportamiento y desinterés de los alumnos
b)La función inspectora
c)Demandas del currículo
d) Los requerimientos al margen del enseñanza
e)El excesivo trabajo
f) Falta de reconocimiento social de la profesión
En el contexto
pedagógico, Polaino (1982), diferencia cinco grupos de variables:
a) Dificultades propias de enseñanza-aprendizaje:
dificultades en la práctica
de la enseñanza individualizada, programaciones,
temporalizaciòn de las actividades, evaluación de los alumnos, despertar y
mantener el interés de los alumnos, conocimiento de la materia a enseñar y metodología correspondiente.
b) Problemas derivados de la interacción profesor-alumno:
incumplimiento de las normas por parte de los alumnos, actitudes negativas
hacia el aprendizaje, adaptación a las características individuales de los
alumnos y la rutina de clase.
c) Efectos que dimanan de la egoimplicación del profesor en su actividad docente: las
evaluaciones que sufre el profesor por los restantes miembros de la comunidad
educativa, la escasa consideración social de la profesión, el engaño de los
alumnos, la autoevaluación del docente y
la aceptación de las ideas del otro.
d) Consecuencias de la percepción de inadecuación del
profesor para lograr sus objetivos: dudas sobre la autoidoneidad del docente,
conservar el equilibrio personal y con aquella que los alumnos esperan del
profesor.
e) Las que emanan debido a la ansiedad de la expectación: la
falta de tiempo para preparar las clases, para aplicar los conocimientos de
forma satisfactoria, mantener una comunicación fluida con los alumnos y
descansar del trabajo diario.
http://www.colposgrado.edu.mx/memorias/guzman.pdf
Oscar Alfonso Moreno Loera
No hay comentarios:
Publicar un comentario